domingo, 15 de mayo de 2011

CARTA 7

Me pide que ya no te escriba, tío. Dice que de todas formas tú no me contestas. Comienzo a creer que será mejor ya no hablarle de estas cosas. Debe suponer que estoy loco. ¿Cómo crees que reaccionaría si supiera que de vez en cuando me visitas? No, a sus ojos ya he perdido demasiados puntos. No podría darme el lujo de perder más. Quisiera poder ser más explícito y contarte, pero ya sabes que últimamente eso es imposible. Ellos están en espera de que cometa algún error y que quizás revele alguno de nuestros secretos. Por eso decidì encriptar  los mensajes importantes. Me ha llegado la información de que ni tú los entiendes. Ja ja, bueno, tío, así es mejor. No tampoco podemos hablarlo cuando vienes, porque ellos están en todas partes. Has visto los ojos del gato de la vecina. Ellos creen que me engañan. ¿Lo estàn leyendo, putos? Ustedes creen que me engañan, pero yo he aprendido a reconocerlos, Sé como se las gastan.Yo ya no caigo más en sus engaños. Ni modo tìo, tendre que seguir conservando mis secretos para mí mismo. Lamentablemente, en esto, tú ya tampoco puedes ayudarme. 
Por cierto, estamos a 15. Un año tres meses. Estoy feliz. Y triste. Falta poco para el 8 de junio, ¿qué haremos ese día?  Estamos a punto de cruzar la línea y ver qué es lo que siempre nos tuvo deparado el destino. Por fin estarás liberado y te será dada una nueva oportunidad, como a mí. Yo habré de continuar con la segunda etapa de mi vida y tu finalmente ocuparás un cuerpo que sea tuyo solito. Se supone que serías mi hijo, pero no conseguí un vientre que te incubara. Tu viste que lo intenté, pero no podíamos ser injustos con aquella muchacha. Digo, yo tampoco quería irme, y esa era la ley: para tu poder llegar, yo tenía que marcharme. Pero ahora tenemos la oportunidad de vivir los dos. Encontré la forma. Te acuerdas del libro que me regaló quien tú sabes, tenía mensajes encripatdos. Pude decifralos. Y mira, sin saberlo, quien tú sabes nos ha salvado la vida a ambos. Tendré que hacer el ritual la fecha indicda para liberarte. No sé realmente dónde vayas a nacer. pero espero que volvamos a encontrarnos en algún momento. Sabre reconocer tus ojos. El libro dice que tendrán la marca. Tú también podrás reconocerme. Tal vez no nos hablemos, pero ambos sabremos quienes somos. El cículo quedará roto. Si coincidimos y nos hablamos, te gustará conocer a quien nos salvó la vida. Ni siquiera se lo imagina lo mucho que nos ha ayudado. Espero yo terminar mis días a su lado. Bendícenos, tío. Bendice esta locura. 

viernes, 29 de abril de 2011

CARTA 6

Tío, ¿qué hago?  Hay cosas que no puedo hablar con nadie, ni con la familia  ni con quien tu sabes, porque al final no hay quien pueda entenderlo. Tú, que quizás me hubieras comprendido, preferiste marcharte antes de conocerme. Tío, ¿tú también veías las cosas que yo veo? ¿También sentías las cosas que siento? ¿Las percibías como las percibó? ¿Me estaré volviendo loco? No quiero afectar a más personas. Esto es algo que tengo que resolver yo solo, ya sé, pero no sé cómo. El 8 de junio ya no es una opción, te lo he dicho. Eso ha quedado en el pasado. Aconséjame, tío. Aconséjame bien. Hazlo por los dos, por ti  y por mí. Muéstrame el camino, el que tú no quisiste recorrer. Estamos a tiempo.
La llagas de mi cuerpo se tornaron color zafiro, resplandecían; pero el resplandor dolía como las piedras puntiagudas del camino de las buenas intenciones  por el que me llevaste aquella madrugada, recuerdas. Yo iba de tu mano a mis dos años y  tres meses de edad. Tú eras una sombra gigante que emanaba una especie de calor que me invitaba a continuar sin importar el dolor en las plantas de mis pies sin huaraches de correa. Nosotros ibamos atrás de ustedes. Yo vigilaba que él no te hiciera nada. Yo cantaba la canción de cuna, para que no te despertaras. Yo iba recogiendo los insectos y las alimañas del camino, los guardaba en la bolsa de mi pantalòn para tragarlos en cuanto todos se decidieran descansar. Nosotros contabamos los pasos; jugábamos, nos reíamos, no prestabamos atención. Yo  fui quien  golpeó tu cabeza.  Yo  no diré nada, ni yo. Yo tampoco. Ya nadie hablará, no por hoy, estoy cansado de ustedes.  Más, más, menos, quinientos cuarenta y siete. Eri cum, eneo.
  

viernes, 22 de abril de 2011

CARTA 5 (desde el pueblo)

Nada, tío. Otra vez en las mismas. Peor que antes, quizá. Son las 2:04 de la mañana. Sigo en la búsqueda. No he podido dormir. Sabes lo que pasó, ¿verdad? ¿Qué hago? Aconséjame. No, el día 8 ya no es una opción. Ha quedado descartado completamente. Espero tu contestación. Delfines en el río.

miércoles, 13 de abril de 2011

CARTA 4

Ya te habrás enterado de todo lo que ha pasado, tío. Sí, he estado deprimido por varios días a causa de lo ocurrido, pero bueno, creo que lo estoy superando. Ayer y hoy ya me he sentido mucho mejor. Estoy más tranquilo. Me conoces. Por el momento quiero enfocarme en mis cosas; creo que lo he estado haciendo. Por ejemplo, el día de hoy estuve trabajando desde muy temprano. A las 5: 30 me desperté y no he dormido. No, no me levanté enseguida. Encendí el televisor y me puse a ver la serie policíaca. Es buena, aunque algo predecible. Ja ja. Ya me vine a levantar como a las 7: 30. Tomé un poco de café y me comí uno de esos panes rellenos que ahora han dado de gustarnos.
     Ellos no han venido últimamente. Supongo que eso está bien. A veces les da por aparecer en los momentos menos esperados, como ayer, cuando estaba realizando mis actividades vespertinas. Fue un poco incómodo porque todo el día en general lo había pasado bien, de no ser por ese pequeño instante. Pero creo que la libramos, nadie se dio cuenta. El detonante fue el canto de una chicharra o cigarra, como quiera que se llame. El ambiénte estaba humedo y se respiraba el aire fresco del agua sobre las plantas. Me recordó los días aquellos que ahora forman parte de nuestro pasado. Me preocupa que cada vez que tenga que realizar mis tareas solo vuelva a pasarme. Esop podría convertirse en una tortura. Espero que no, porque en el fondo parte de lo que hago me llena el espíritu.
     No sé si ellos vendrán esta tarde. Me siento fuerte, pero sabes que a veces me derrumban. Entreténlos quizás, y si me van a incomodar que sea cuando estemos a solas. Ya no quiero que quien tú sabes participe más de esta locura. Quiero que ya siempre me vea bien y estable. Tengo que ir por provisiones, ya se me están terminando.
     Hoy me siento fuerte para vencer el frabuyoso día. Sé que lo lograremos, tío. Será genial cuando todo pase. Sé que estarás contento, podremos reivindicarnos y hacer todo lo que dejamos inconcluso la vez pasada. Tú mismo ya no tendrás que estar padeciendo los dolores que te aquejan, porque lograré liberarte así me duela siete veces siete más de lo que me ha dolido hasta ahora. Entiendes. Es una clave. Ahora tendremos que encriptar los mensajes, porque hay muchas cosas de las cuales tenemos que hablar. Mientras tanto, cuan tres árboles fueron puestos a la orilla central de la carretera sur, el sapo tomó su bastón como en la caricatura nueve y bailó ochocientos catorce segundos que equivale a un par de cebollas, dos martillos y quienientas bardas pintadas de blanco. Eri cum eneo.      

miércoles, 6 de abril de 2011

CARTA 3

Tío, a cabo de tomar una decisión que no creo que sea de tu agrado. No sé si decirtelo, aunque a estas alturas supongo que ya debes saberlo. Me pregunto si estabas en el departamento en la tarde cuando estuve hablando con ellos. No, ¿verdad? Quizás fue lo mejor. Pero ahora me siento con la necesidad de contártelo. No me vayas a regañar, tío. Yo sé que en el fondo me quieres y que quieres lo mejor para mí, pero, en este caso, te pido que me entiendas. Estoy tomando esta decisión aun en conocimiento de lo que eso significa. Sí, tengo miedo de que esto pueda resultar contraproducente (que es lo más probable), pero de alguna forma siento que tengo que correr el riesgo. Ya hablé con ellos, tío. Hemos llegado a un acuerdo que yo tengo la intención de respetar y que espero que ellos respeten. Tú sabes que yo no puedo solo, tío. Los necesito, a todos, a ti también. Si quiero vencer tengo que echar mano de todos mis recursos, ¿no? Y ustedes han sido parte importante de todo esto. Esta es una segunda etapa, un segundo intento; quiero hacerlo lo mejor posible. Ustedes tienen que ayudarme. Voy a permitir que vuelvan.

jueves, 31 de marzo de 2011

MOTIVOS PARA ESCRIBIR

Jesucristo debió extender sus brazos
para estrechar contra sí el cuerpo inerte
del joven siciliano, cuya muerte,
insultante, se sumó a tantos casos.

El alma destrozada y en pedazos
del padre tendrá ahora que ser fuerte
para afrontar esto que se convierte
en viacrucis de interminables pasos.

¿Qué es lo que hacerse debe, Ser Divino,
ante esta prueba infame y asfixiante?
Al hijo lo dejaste en el camino,

separándolo cruel del padre amante.
¿Por qué no detuviste a su asesino?
¿Cómo pretender seguir adelante?

lunes, 28 de marzo de 2011

Carta 2

No sé, tío. Estoy asustado. Hoy tengo que enfrentar la realidad y hablar de un tema un tanto escabroso para mí. Si te soy sincero, no quiero, pero ya es tiempo que madure, ¿no? Tú, ¿qué opinas? ¿Me quedo callado? Pero si me quedo callado me va a pasar lo de esta mañana. Ya tu viste que, a pesar de todo, me vuelven esas cosas, y es torturante. Eso no se nos va a quitar nunca. Yo lo sé. A ti también te pasaba, ¿cierto? Por eso tomaste aquella decisión.
No, no vayas a creer que estoy mal. Estoy bien. De hecho, me siento bastante tranquilo. No como otras veces. Hoy también fue un buen día. Me levanté temprano a trabajar en nuestro proyecto, estuve con el amor de mi vida e hice pastel... bueno, hicimos. No te burles. Quisiera que me aconsejaras en esto.
Mira, hay alguien que me pretende, es mucho más joven que yo, pero esta en una situación semejante a la mía. Yo no quiero herir a nadie, tú sabes, pero me veo en la disyuntiva de ser directo y cortar de tajo sus ilusiones, ya que no le puedo corresponder, o dejar que el tiempo pase. No me interesa entablar amistad con nadie, pero mi amor me aconseja que lo haga, porque dice que al paso que voy me quedaré solo, y tampoco quiero eso. Pero no puedo y no creo que esta persona vaya a entender razones, creo que no está preparada.
El burro hablando de orejas, ¿no? Pues sí, tienes razón, por eso es que tengo que tocar este tema escabroso. Tengo que plantarme y ser fuerte. Dicen que el buen juez por su casa empieza, así que tendré que empezar por mí. Sabes a lo que me refiero. Perdón, no puedo ser más explícito.
Tampoco te lo he dicho, pero hay una razón por la cual trato a esta persona: es una puerta. Sí, tío, para cuando el frabuyoso día llegue. No necesariamente el 8 de junio, sino también puede ser para cuando terminemos nuestro proyecto y hagamos la vital pregunta, ya tú sabes cual. Si las cosas no funcionan, si nada de lo que hicimos valió la pena, vamos a necesitar una puerta para dejarlo todo atrás.

sábado, 26 de marzo de 2011

JUEGO DE CARTAS

Tío:

Estamos a casi nada de la fecha, pero ya me siento mejor. Estoy reestablecido. Yo creo que esta vez sí la libramos. ¿No te alegra? Finalmente, habremos de romper el círculo vicioso en que nos encontrábamos atrapados y que veníamos repitiendo desde hace no sé cuántas vidas, porque yo creo que no es esta la segunda vez que lo intentamos. ¿Verdad? Esto pudiera haber sido infinito, pero gracias a Dios hemos llegado al final de este laberinto. Realmente estoy muy contento, tanto que no puedo evitar una lágrima escurriendo por mi mejilla. Por fin cruzaremos esa puerta y veremos qué hay más allá; sabremos lo que por mucho tiempo nos tuvo deparado el destino. Me siento motivado.
Tío, me gustaría tanto poder contarte a detalle todo lo que he vivido en esta última semana, pero sabes que no me es posible, no porque pueda decirlo abiertamente, sino porque ahora no tengo mucho tiempo, estoy en el trabajo y es largo lo que tendría que escribirte. Te lo contaré preferiblemente en casa. Bástete con saber, en ensta misiva, que he pasado unos días geniales, que he vivido unos momentos maravillosos con la persona que amo... todo ha sido como un sueño. ¡Estoy feliz, inmensamente! Ja ja ja.

jueves, 10 de marzo de 2011

PARÁSITOS

Pensé que al hacerlo se acabaría,
por eso estrellar yo quise el espejo.
Atormentado me tenía el reflejo;
toda la locura que en él veía.

Prever debí el error que cometía.
Iluso fui, por no decir pendejo.
Dicen que el diablo sabe más por viejo.
La imagen odiada se repetía.

Fue entonces cuando vi no a él, a todos,
separados, por fin, individuales,
con nombres y apellidos, con apodos.

La caja destapé para mis males.
Fragmentar más temí los trematodos
que, infinitos, pudieran ser letales.

jueves, 3 de marzo de 2011

LA MONEDA ESTÁ EN EL AIRE

Tío, he vuelto a leer tu carta y por fin comienzo a entenderte. Al final, creo que esta vez tampoco pasaremos de la fecha establecida, lo cual me ha hecho reflexionar un poco sobre los motivos de nuestro regreso. No sé qué opines tú, pero ¿no crees, relamente, que nuestra historia nunca estuvo verdaderamente inconclusa; que todo lo que vivimos fue realmente todo lo que teníamos que vivir y que no hay más?  No importa en realidad cuántas veces volvamos, tío, creo que nunca pasaremos la fecha.

jueves, 24 de febrero de 2011

HISTORIA

Aquí me tienes postrado de nuevo,
a tus plantas, Señor y Padre mío,
luego de entregarme yo al desvarío
de un terrenal amor, cuyo estigma llevo.

No preguntes Tú cómo es que me atrevo
a venir a ti después de mi impío
actuar; sólo cobíjame del frío
con tu manto, Señor; sé mi placebo.

Sé muy bien que esta vez no tengo excusa
que te dar, Dios, para que me perdones.
Sólo intenta entender mi alma obtusa

que se enamoró sin oír razones.
Y si crees nuestra historia aún inconclusa,
bendice, Señor, nuestros corazones.

sábado, 19 de febrero de 2011

LAS BABAS DEL DIABLO (SEGUNDA PARTE)

Es increible cómo se van tejiendo las relaciones amorosas al punto en que la araña termina atrapada en su propia red. Nadie sabe al final quien une los hilos. Al principio todos creen que el arácnido; y depués, cuando a éste se le ve inmóvil, torpre, parálizado sin saber cómo safarse de esa telaraña que creyó tejer, llega la duda, porque los hilos no dejan de aparecer. Si alguien puede desenmarañar el siguiente problema matématico agradeceré que me lo haga saber:
A se enamora de B, pero B tiene a C, con quien vive. Existe un D, que inicialmente estuvo ligado a B. Por  injerencia de D, B tuvo prolemas con el amor de su vida que fue E, pero E terminó por desaparecer de la escena en parte por la intromisión de D y también de C.
Bien, E era amigo de C, y queriendo ayudarlo, E presenta a C con su pareja B. B decide ayudar a C, y E termina por ponerse celoso de C y empieza a cometer errores. Cuando E desaparece, C aprovecha para meterse entre la relación y se apodera de B. D, que influyó de cierta forma para que E se fuera, no le cae en gracia que C sea quien se quede con B, pero B se sentía obligado por un compromiso social con C, por lo que aunque quisiera a E no podía abandonar a C. Aparece A, para cuando ya no está E, y B lo acepta en cierta medida porque le recuerda a E, pero iniste en no dejar a C. D aprecia en cierta forma a A, en quien ve la posibilidad de deshacerse de C, pero el compromiso que siente B con C, no le hacen aceptar completamente a A, además porque A esta loco y dentro de sí lleva los caracteres de un alfabeto desconocido, que a menudo tienden a usurpar su lugar y a relacionarse con B, sin que B logre entender de bien a bien quien es verdaderamente A. B debe continuar sus planes y sale de eseña, dejando a A (con todo su alfabeto) con C y D en en la misma en la misma ecuación. A y D se llevan bien, y con C no hay mucha comunicación, pero la primera vez que A y C tienen oportunidad de hablar más personalmente tenminan enredados, porque se besan. C no quiere a A y al parecer lo detesta. A quiere enormemente a B y es capaz de ayudar a C para que sorprenda a B, pero de tal forma que D no lo sepa. D alienta a A para conquistar a B. B y D mantien conversación sobre A y C, creyendo que estarán peleados, sin saber lo que pas en tre ellos. A decide sincerarse con B a riesgo de perderlo, porque con todo C y B tienen años de conocerse y A es quien tiene más que perder. A se quiere ir, pero no quere defraudar a B. C no quiere perder la comodidad que le da B, a menos de que encontrara un F que le diera todo lo bueno a lo que está acostumbrado. Sin esa condición, C no deja a B. D no puede enterarse de lo que pasa entre A y C, pero ahora que A se lo ha dicho a B, seguramente B se lo dirá a D y entonces A, B, C y D deberán tomar desiciones determinantes.

lunes, 17 de enero de 2011

INSTRUCCIONES PARA EL VERDADERO JUEGO

Una vez hecha la disertación anterior sobre la pieza faltante en el ajedrez, sólo nos queda hablar de las verdaderas reglas del juego, integrando la rescatada pieza por supuesto: el bufón. En este sentido, cabe tener en cuenta algunas primeras características del juego.
a) El tablero no se modifica, sigue siendo de 8x8 casillas (64 en total), con sus respectivos colores: blanco y negro.
b) Las 16 piezas ya conocidas siguen teniendo el mismo valor, así como la mismas caracteristicas de movimiento y ataque. Su posición en el tablero no cambia.
El bufón es una pieza de ajedrez que se coloca delante del "peón del rey". Simbólicamente, es la única pieza que ostenta en sí misma los dos colores, y no es necesario explicar por qué, si realmente se puso atención a los razonamientos de la anterior entrada de este blog: el bufón es una pieza dual que vive en el mundo de las apariencias: mientras su exterior muestra una filiaciónn al bando por el cual pelea, en su interior esconden al más peligroso enemigo del mismo reino al que dice pertenecer. Su posición en el tablero no es gratuita, ya que es la primer pieza que se quiere ver muerta. Y según la narración que hemos hecho, el ajedrez más que ser el juego de la guerra, es el la representación gráfica del éxodo-aprendizaje-retorno (justicia/venganza) del bufón.
El bufón es una pieza desprotegida que inicialmente se ve limitada en sus movimientos, pero conforme avanza va adquiendo nuevos conocimientos y herramientas al punto de volverse la pieza más poderosa del juego, incluso más que la Reina. De la siguiente forma:
a) Incialmete, el bufón tiene los mismos movimeintos del Rey, a excepción de que no puede dar marchar atrás como los peones. Tiene la capacidad de matar al igual que el Rey: de lado o de frente, al principio.
b) El Bufón es la única pieza que una vez que aniquila adquiere el poder de la pieza muerta, haciéndose acreedora de un movimiento extra una vez que mata; esto por su capacidad de absorber conocimiento, robarse las armas y mimetizar. En este sentido, una vez que ha matado su primer peón, el Bufón será capaz de dar pasos hacia atrás, volviéndose, en movimientos, indentico al Rey por completo. Esta caracterísitica es importante y peligrosa, ya que el juego se puede terminar rápido si el Bufón tiene la posibilidad de matar en serie.
c) El Bufón puede ser muerto por pieza, a excepción de su contraparte: el otro Bufón, observando en este caso la sencilla regla de: Bufón no come Bufón. Pero uno de los bufones morirá si el bufón contrario llega a matar al Rey enemigo.
d) Tómese en cuenta que una vez que el Bufón haya aniquilado al Alfil y a la Torre, dicha pieza adquirirá el mismo poder que la Reina, y se diferenciará de ella por su capacidad de acometer dos veces y de asimilar el movimiento del caballo. Puesto así, el juego del Bufón es un juego más que perverso, y sólo morirá quien no sea capaz de manejar tanto poder.
e) Una vez empoderado, los piezas amigas y enemigas que quedaren se verán en la disyuntiva de sumar o no fuerzas para derrocar primariamente al Bufón. Esto por una tregua hecha entre reinos para acabar con una problema que amenaza a ambos bandos, porque recuérdese que la intención de Bufón no es realmente acabar con el Rey enemigo, sino con el que sirve inicialmente, que es quien lo ha traicionado. El no unir fuerzas equivale a rendirse, por lo que el juego terminaría en el instante y el vencedor sería el dueño del Bufón empoderado.
f) Una vez que el Bufón ha alcanzado su máximo potencial, la Reina amiga se dará cuenta de quién es realmente Bufón y se sabrá descubierta y amenazada, por lo que a su vez tomará ciertas medidas. Es importante la presencia de la Reina, por eso es que es la unica pieza que tiene la capacidad de revivir una vez que los peones se coronan. El Bufón, una vez muerto, jamás revive. ¡Ojo!
g) Las medidas de la reina serán desesperadas, por lo que como un hermanamiento entre "mujeres" (si es que aún viven ambas), tendrán que aniquilar a su Rey. Al hacerlo, todas las piezas que quedaren en el tablero, a excepción del Bufón más poderoso (eso quiere decir que el bufón menos poderoso sí se verá afectado), se verán liberadas y serán capaces de mostrar todo su potencial convirtiéndose todos en reinas (del color de la asesina del Rey), conformando un conjunto de amazonas, para terminar con Bufón.
h) En este sentido, el dueño de la Reyna asesina se quedará con todo su conjunto de amazonas. En tanto que el Bufón quedará a mando del jugador contrario, sin importar si inicialmente era suyo o no. Recuérdese que Bufón porta ambos colores y es en sí el símbolo de la traición.
i) Ahora sí, se dará el juego final, el cual se definirá al saber quién mata a quién: si Bufón es capaz de acabar con todas las reinas traidoras o si las reinas podrán aniquilar al Bufón.

Observaciónes: finales posibles

a) Si los bufones se vuelven igual de poderosos antes de la muerte del Rey, se declarará un empate.
b) Si al final del juego queda un Bufón y una Reyna, pero Bufón no la puede matar en tres intentos, habrá de declararse una reconciliación, por lo que también abrá empate.
c) Si al final Bufón logra matar a la última Reyna, él lo habrá ganado todo pero se quedará sólo.
d) Si la o las reinas matan a Bufón, habrán ganado el juego pero estarán condenadas a perecer por obvias razones.
e) Si el Bufón resulta muerto antes de que todas las piezas en el tablero se conviertan en reinas será el final perfecto.
f) Si el Bufón ha aniquilado a todo el batallón enemigo tendrá que matar a su Rey. Al hacerlo, todas las demás piezas se convertiran en reinas y dará paso a la batalla final. 

domingo, 16 de enero de 2011

LA PIEZA FALTANTE. ELJUEGO DE LA TRAICIÓN.

Después de adoptar al ajedrez como mi juego predilecto (sin, llegar a ser un experto en el mismo), me ha dado por creer que en realidad está incompleto. En teoría, se supone que el tablero es un campo de batalla donde dos grandes potencias se enfrentan para apropiárselo. No por nada se le ha conocido como el "juego de la guerra". La elección de los colores clásicos no es gratuita, porque en sí representan la eterna lucha de los contrarios.
Sobre este juego ya se ha teorizado bastante. Incluso, por antonomasia, es el juego preferido de los intelectuales (o pseudointelectuales), sirviendo tanto de tema principal como de recurso retórico en diferentes obras.
No obstante, creo que se ha omitido algo que, por su obviedad, ha podido pasar inadvertido. Además de representar la guerra entre dos reinos, el ajedrez también está integrado por piezas que delatan una corte. En realidad, los únicos elementos activos de batalla que pudieran destacarse son los caballos y los peones: los primeros, como caballería; y los segundos, como infantería. Aunque éstos últimos cumplen con una doble simbología, ya que también representan al campesinado. Las torres son representación del castillo-fortaleza (a ello su posición en los extremos); los alfiles, del clero; y el rey y la reina, de la realeza. La reina también simboliza la inteligencia y la estrategia.
Pero si el juego se apegara a la realidad, las torres no servirían más que de escudo, ya que éstas permanecerían fijas en un sólo punto y no tendrían un poder activo; en todo caso, sólo servirían para acorralar, para hacer jaque mate, pero no a tan larga distancia. Mas, dentro del mundo del ajedrez, las torres se mueven y pueden matar. El clero y la reina deberían mántenerse dentro de la foraleza refugiados; y el rey, como tal, debería ser quien enstuviera al frente de la batalla. Pero no, el rey es la pieza que hay que proteger y que sólo se mueve un cuadro a la vez dentro del tablero. En cambio, la reina tiene más agilidad y asesina a diestra y siniestra. El clero (los alfiles, que para el caso son 2) también actúa en defensa del rey.
El actuar del clero puede explicarse si pensamos en una sociedad capitalista, en la que la Iglesia decide actuar en favor del rico sólo por no perder su riqueza y beneficios,  puesto que el clero también se dedica a explotar al hombre y a mantenerlo en su mediocridad. En las sociedades comunistas, la religión (sobre todo la católica) no es bien vista porque retrasa la evolución y porque ve en realidad por su propio beneficino y no por el de la comunidad. En este sentido, es de entenderse que el clero prefiera agacharse de espaldas frente al rey, levantarse la sotana y dejarle al descubierto su culo lubricado con aceite y agua bendita.
Inexplicable es el caso de la reina: ¿por qué defiende vehementemente al rey? ¿Porque así fue educada? ¿Porque lo considera en realidad un inútil que no sabe hacer otra cosa más que cojer, y ni eso? He aquí una interrogante que parece ocultar algo más importante. Salvo mejores interpretaciones, a la reina le "vale madre" el rey. En realidad, ella no lo está defendiendo a él, sino a ella misma. La reina no puede esperar a que el zangano de su marido (quien por cierto, se entrevé que es gay) decida comportarse finalmente como hombresito y defender el reino. Entonces, ella vela por sus propios intereses; ella se cuida a sí misma, ¿pero de qué o de quien? Porque también es interesante saber que cuando un peón se corona, al llegar al extremo opuesto del tablero, puede trocarse por cualquier otra figura, pero especialmente por la reina. Es decir, que aunque la reina haya resultado muerta durante la batalla, tiene la posibilidad de revivir. ¿Por qué?
En mí opinión, porque el juego realemente está centrado en derrocar a la reina, que no al rey. Conquistar a la reina es el fin último, ni siquiera a las tierras del enemigo. Pero pensando en que vivimos en una sociedad falocéntrica, tal cosa no podía ser permitida. Así que era preciso cambiar las reglas del juego, a costa de lo que fuera. Así, resultarán sacrificadas algunas piezas. ¿Pero quién estaría interesado en conquistar a la reina y por qué exponerla a ella a que resulte muerta en la batalla?
Es aquí donde comienza a cobrar sentido esta teoría: ni los peones, ni los guerreros, ni el clero y ni siquiera el rey podrían estar interesados en quedarse con la reina. Pensando en una corte, y pensando en la similitud de las piezas de ajedrez con las cartas de la baraja, tenemos que nos hace falta una figura: el comodín, que sí aparece en los naipes: el bufón de la corte.
¿Pero qué valor podría tener esta mísera pieza dentro del conocido "juego de la guerra", siendo él solamente un idiota, un tonto, un simplón; falto de inteligencia y, para colmo, de gracia? ¿En verdad?
El bufón es un personaje que sale de la norma, que no acata reglas más que las propias. Trantando de profundizar en este personaje, tenemos que el bufón es la inversión del Rey; la imagen del bufón es un rey destronado, que más que ser una pinta risible, es un mensaje de advertencia. Tras su apariencia de tonto, el bufón esconde a un ser astuto, hábil, y en cierta medida perverso. Ha guardado rencor al Rey desde tiempos inmemoriales, porque él fue el primero en ser traicionado; porque le fue arrebatada su dignidad y fue degradado a ser el hazmereír de todos dentro de la corte. Pero el bufón es subestimado. El bufón lo quiere todo.
El Rey mató a su padre para quedarse con sus tierras y le arrebató a su amada, so pretexto del "prima nocte", pero el Rey jamás la devolvió. Y ante crencia de la posible muerte de su mujer, la impotencia de poder rebelarse y el verse asediado por las fuerzas del Rey, se ve obligado a huir. En su destierro, Bufón sólo sobrevive con un sola idea: venganza. Se sabe perseguido, pasa hambres, por lo que se ve obligado a cambiar de identidad; trabaja con los campesinos (peones), lo cual también va dando forma a su ira, después de conocer las injusticias de los que éstos también son objeto. Entiende que debe encontrar la forma de tener al enemigo cerca e intenta por todos los medios, adquiriendo en su odisea muchos más conocimientos y habilidades, fortaleciéndose. Como un primer intento, se une a los guerreros (infantería y caballería), de quienes aprende a utilizar las armas, pero sigue sin verse cercano al rey. Decide que el clero es quien lo acercará al Rey, pero incluso se percata que ellos tienen ciertas restricciones para con la realeza. Con todo, de ellos obtendrá el acceso a los libros, lo cual aumentará su intelecto, dotándolo de un espíritu crítico y sarcástico; también aprenderá de la hipocrecía del clero y se instruirá sobre la vida privada de la corte.
Cierto día, llega una compañía de circo a la región, y los artistas son invitados al palacio para divertir al Rey. Bufón desierta de las filas eclesiástica y se termina de transformar, pues entiende que sólo integrándose al circo podrá cruzar la fortaleza del reino. Se mezcla entre los actores con una caracterización del  todo irreverente, pues a las claras su vestimenta hace mofa del mismo Rey, pero los artistas no tienen tiempo para negar que él sea uno de los suyos. Una vez vencida la seguridad del reino (las murallas, la torres), Bufón tendrá su prueba de fuego. Haciendo gala de su inteligencia y del conocimiento de los secretos de la corte, Bufón acaparará la atención de todos los presentes. Divertirá tanto al Rey, que el Rey terminará por ofrecerle un contrato indefinido.
En la reunión, algo extraordinario ocurrirá. Al momento de acercarse al Rey para matarlo de forma traidora con una daga, Bufón tendrá frente a sus ojos a la Reina. Él la reconocerá, pero ella no a él. Bufón se limitará a aceptar entonces el contrato que le fue ofrecido. De esta forma, continuará el juego de apariencias. El objetivo, a partir de ese momento, ya no será el Rey, sino la Reina: ¿por qué se quedó? Entre Bufón y Reina se dará un juego más que perverso, porque ella no tiene una excusa aceptable esta vez, y ella empezará a intuir quién se esconde tras la apariencia del rey destronado. Ella y él fingirán no conocerse mutuamente, e intentarán seducirse, penetrarse, aniquilarse, sin dejar al descubierto todas sus cartas. El Rey, que hasta el momento se creía el centro del universo, se comenzará a ver hecho a un lado, pero sin nadie que le ayude no será más que un peón como el que menos. Bufón se apoderará del reino enemigo, para tener el estatus y enfrentarse cara cara a la Reyna, a quien acorralará y...