Hacía mucho tiempo que ya no consultaba mi futuro en las cartas, sobre todo porque soy un escéptico, aunque no lo parezca. En teoría, no creo en esas interpretaciones porque se limitan a un número determinado de signos y símbolos cuya posición, cercanía y coincidencia "dicen" algo, pero que después de cierto tiempo tienden a decir lo mismo; esto, aunado a la falta de agilidad mental de quien realiza la lectura.
Este comentario viene a cuento porque hace dos días, atormentado por los malos ratos que he pasado últimamente, me vi tentado a ir con una "tarotista", y fui. ¡Oh, decepción! Pero qué esperaba, ¿no? Sólo gasté 50 pesos por saber que mi pareja (¡una mujer rubia!, ¿pueden, ustedes, creerlo?) me quiere, pero se ve impedida por alguien que la mal aconseja. De mi futuro laboral y profesional, nada. Ni siquiera me dijo si por fin terminaré mi tesis el próximo año. En cambio, me aseguró, señalando dos cartas de figuras altas en la mesa de madera, que me persigue un sólo muerto, y que a ello se debe que últimamente me sienta cansado, triste y sin ánimos de hacer nada. No supone que puedo estar pasando por un momento de depresión y que mis neurotransmisores no están realizando debidamente sus funciones.
Como el negocio redondo que es, dijo que necesito una limpia y que le lleve medio kilo de huevo. ¿Para qué tanto?, me pregunto yo. Pero cabe mencionar que la señora es de familia numerosa y yo le debí parecer hermano de la caridad. Nada, que mi asistencia a ese lugar no fue productiva, pero eso me pasa por andar pendejeando.
La tesis la terminaré en cuanto me ponga a trabajar en ella. Para saber si me suicidare el siguiente año, debo esperar al 8 de junio. El auto llegará en cuanto deje de gastar en tonterías y valore cada centavo que perciba. ¿No creen?
martes, 30 de noviembre de 2010
Talón de Aquiles
La edad que nos divide, la experiencia,
la nación, la educación, la estatura,
la talla, el peso, la piel, la cordura
el porte, la altivez, la inteligencia,
danle a esta relación una incongruencia,
que traducirse bien puede en ¿locura?
Mas conociendo nuestra sangre impura,
un punto tenemos de coincidencia.
Inimaginable talón de Aquiles
que Cupido hiriera con su saeta,
la más envenenada, en días febriles;
trastocando el destino, cual veleta,
grabando historia nueva con buriles
en manos de este torpe y vil poeta.
la nación, la educación, la estatura,
la talla, el peso, la piel, la cordura
el porte, la altivez, la inteligencia,
danle a esta relación una incongruencia,
que traducirse bien puede en ¿locura?
Mas conociendo nuestra sangre impura,
un punto tenemos de coincidencia.
Inimaginable talón de Aquiles
que Cupido hiriera con su saeta,
la más envenenada, en días febriles;
trastocando el destino, cual veleta,
grabando historia nueva con buriles
en manos de este torpe y vil poeta.
sábado, 6 de noviembre de 2010
LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA
El tío Hilario se suicidó a los 27 años el miércoles 8 de junio de 1977 a las 4:35 horas de la tarde; conozco la fecha porque conservo su carta póstuma. Cuenta la familia que se trataba de un tipo, si no excepcional, por lo menos "diferente" en comparación al resto de los parientes. Se dice que fue autodidacta (aprendió varios oficios por él mismo, a través de cursos por correo), inventor (fabricó una especie de despertador con el viejo tocadiscos de la casa y un reloj, así como un interfón que comunicaba la casa de la abuela con la de mi madre) y descubridor de tesoros (en una de las construcciones que trabajaba como albañil vio algunas ollas con oro y encontró una mina de estaño, de la cual no quiso dar su ubicación). Pero esto corresponde a la versión mitificada que se tiene de él.
De pláticas con mi madre puedo inferir que también fue diseñador. Como dato curioso: a mi tío le gustaba confeccionar sus propios calzones. También fue dibujante. Según las versiones, tenía una libreta en la que había dibujado algunas formas de suicidarse. Por su parte, él se desfine a sí mismo como un loco. Yo digo que debió ser homosexual, a pesar de que uno de los supuestos motivos que lo llevaron a envenenarse fue el amor no correspondido de una mujer. Sin embargo es sólo una hipótesis entre tantas.
De los hijos varones de los abuelos, él era el más pequeño y el penúltimo de los varios hijos que tuvieron (contando hombres y mujeres). Mostraba gran afección por la madre y tenía enfrentamientos constantes con el padre. En la única foto existente de toda la familia reunida, a él se le ve con una actitud un tanto apocada, al extremo izquierdo de todos, como solitario y excluido, pero no por ellos, sino por él mismo, aunque ninguno de estos datos es realmente suficiente para determinar su sexualidad. También pudiera deberse a su carácter introvertido, a su sensibilidad de artista o a un cuadro no diagnosticado de depresión crónica. ¿Quién sabe?
Aunque desconozco de bien a bien las causas de su muerte, la historia de mi tío se ha vuelto una obsesión para mí, porque en muchos puntos me identifico con su vida. Yo soy un maniaco depresivo con tendencias suicidas y, al parecer, soy una excepción a la regla en mi familia. También soy el penúltimo hijo, aunque el último murió a los siete meses de nacido. Desde los 13 o 14 años he querido suicidarme, pero hasta ahora no lo he hecho, aunque la idea sigue rondando mi cabeza. Últimamente he tenido algunas crisis severas, pero, gracias a Dios, he tenido la suerte de contar con personas que han estado a mi lado apoyándome, a pesar de que no es nada fácil lidiar con alguien que tiene problemas con los neurotransmisores.
Desde que sé de mi tío y más desde que encontré su carta póstuma, he supuesto que mi vida está ligada de alguna forma con la suya. Suponiendo que los hechos se repiten, pienso que por alguna razón, en cierta manera, he estado viviendo su vida, como si se tratara de una segunda oportunidad para él, como si hubiera dejado algo que él hubiera dejado inconcluso y que era importante terminar. Pero, para conocer esa segunda etapa, es importante vencer la primera; cosa que, creanme, no es fácil. Quizá son pendejadas mías, pero la idea me atormenta. Sigo pensando en el suicidio, ahora con más seriedad que antes. Acabo de cumplir 27 años y el próximo 8 de junio también será miércoles.
Hoy tengo un periodo de lucidez en mi vida depresiva, por eso es que estoy escribiendo esto. Pero la depresión volverá y cada vez me siento menos fuerte y más convencido. Tengo fe en Dios. Siento que ha enviado algunos de sus ángeles para ayudarme en este duro trance, pero de repente tengo miedo que esos ángeles se conviertan en mis verdugos. Nadie conoce el futuro. Por una parte, me da cierta tranquilidad saber que el fin se acerca, que puedo morir en esa fecha y que con ello habrá terminado el inmenso dolor de estar vivo. Nada importa. Por otra parte, tengo miedo de dejar por segunda vez inconclusa mi historia. Me da curiosidad saber qué más habrá para mí después de ese día. Tal vez nada o tal vez todo. Estoy a la expectativa. Por el momento, nada puedo asegurar porque hay días en que estoy muy bien y hay días en que estoy muy mal. Incluso ahora no se si me gustaría continuar viviendo o si preferiría estar muerto, y eso que estoy en etapa de lucidez. Debo comenzar con los antidepresivos o dejarme de pendejadas.
De pláticas con mi madre puedo inferir que también fue diseñador. Como dato curioso: a mi tío le gustaba confeccionar sus propios calzones. También fue dibujante. Según las versiones, tenía una libreta en la que había dibujado algunas formas de suicidarse. Por su parte, él se desfine a sí mismo como un loco. Yo digo que debió ser homosexual, a pesar de que uno de los supuestos motivos que lo llevaron a envenenarse fue el amor no correspondido de una mujer. Sin embargo es sólo una hipótesis entre tantas.
De los hijos varones de los abuelos, él era el más pequeño y el penúltimo de los varios hijos que tuvieron (contando hombres y mujeres). Mostraba gran afección por la madre y tenía enfrentamientos constantes con el padre. En la única foto existente de toda la familia reunida, a él se le ve con una actitud un tanto apocada, al extremo izquierdo de todos, como solitario y excluido, pero no por ellos, sino por él mismo, aunque ninguno de estos datos es realmente suficiente para determinar su sexualidad. También pudiera deberse a su carácter introvertido, a su sensibilidad de artista o a un cuadro no diagnosticado de depresión crónica. ¿Quién sabe?
Aunque desconozco de bien a bien las causas de su muerte, la historia de mi tío se ha vuelto una obsesión para mí, porque en muchos puntos me identifico con su vida. Yo soy un maniaco depresivo con tendencias suicidas y, al parecer, soy una excepción a la regla en mi familia. También soy el penúltimo hijo, aunque el último murió a los siete meses de nacido. Desde los 13 o 14 años he querido suicidarme, pero hasta ahora no lo he hecho, aunque la idea sigue rondando mi cabeza. Últimamente he tenido algunas crisis severas, pero, gracias a Dios, he tenido la suerte de contar con personas que han estado a mi lado apoyándome, a pesar de que no es nada fácil lidiar con alguien que tiene problemas con los neurotransmisores.
Desde que sé de mi tío y más desde que encontré su carta póstuma, he supuesto que mi vida está ligada de alguna forma con la suya. Suponiendo que los hechos se repiten, pienso que por alguna razón, en cierta manera, he estado viviendo su vida, como si se tratara de una segunda oportunidad para él, como si hubiera dejado algo que él hubiera dejado inconcluso y que era importante terminar. Pero, para conocer esa segunda etapa, es importante vencer la primera; cosa que, creanme, no es fácil. Quizá son pendejadas mías, pero la idea me atormenta. Sigo pensando en el suicidio, ahora con más seriedad que antes. Acabo de cumplir 27 años y el próximo 8 de junio también será miércoles.
Hoy tengo un periodo de lucidez en mi vida depresiva, por eso es que estoy escribiendo esto. Pero la depresión volverá y cada vez me siento menos fuerte y más convencido. Tengo fe en Dios. Siento que ha enviado algunos de sus ángeles para ayudarme en este duro trance, pero de repente tengo miedo que esos ángeles se conviertan en mis verdugos. Nadie conoce el futuro. Por una parte, me da cierta tranquilidad saber que el fin se acerca, que puedo morir en esa fecha y que con ello habrá terminado el inmenso dolor de estar vivo. Nada importa. Por otra parte, tengo miedo de dejar por segunda vez inconclusa mi historia. Me da curiosidad saber qué más habrá para mí después de ese día. Tal vez nada o tal vez todo. Estoy a la expectativa. Por el momento, nada puedo asegurar porque hay días en que estoy muy bien y hay días en que estoy muy mal. Incluso ahora no se si me gustaría continuar viviendo o si preferiría estar muerto, y eso que estoy en etapa de lucidez. Debo comenzar con los antidepresivos o dejarme de pendejadas.
jueves, 22 de julio de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
Esperanza
-¿Qué llevas, niña, en ese vientre?
-Es la esperanza contenida, Señor, de un cambio
que se me hace piedra,
mas yo espero paciente,
conectada al universo y orando.
-Es la esperanza contenida, Señor, de un cambio
que se me hace piedra,
mas yo espero paciente,
conectada al universo y orando.
sábado, 24 de abril de 2010
Noche del Arlequín
En la Noche del Arlequín, todos llevaban puestas sus máscaras. Eran tantas y tan diversas que creí volverme loco. No sé tú, pero ya es de día y yo aún sigo mirándolas.
lunes, 19 de abril de 2010
DEBERÍA
Debería haber algo que se pudiera hacer con el alma
cuando las personas que se quieren se van distanciando.
No sé, quizá filetearla con un cuchillo, ponerla a asar en una sartén
y luego darla a tragar a los perros.
Debería haber algo que se pudiera hacer también con el corazón:
exprimirlo con las manos al igual que una naranja,
tirar la cáscara al cesto de basura
y derramar el jugo al fregadero, como por equivocación.
Debería uno poder despojarse de la piel como las serpientes,
para no sentir más los roces, ni los besos,
ni nada que recuerde un tiempo feliz.
Debería uno poder sacarse los ojos con un mondadientes,
mutilarse las orejas, cortarse la lengua,
atrofiarse la nariz , amartillarse los dedos
y dejar al cerebro irse por el excusado
con tal de no pensar y de no escribir
lo que debería ser posible y no es.
cuando las personas que se quieren se van distanciando.
No sé, quizá filetearla con un cuchillo, ponerla a asar en una sartén
y luego darla a tragar a los perros.
Debería haber algo que se pudiera hacer también con el corazón:
exprimirlo con las manos al igual que una naranja,
tirar la cáscara al cesto de basura
y derramar el jugo al fregadero, como por equivocación.
Debería uno poder despojarse de la piel como las serpientes,
para no sentir más los roces, ni los besos,
ni nada que recuerde un tiempo feliz.
Debería uno poder sacarse los ojos con un mondadientes,
mutilarse las orejas, cortarse la lengua,
atrofiarse la nariz , amartillarse los dedos
y dejar al cerebro irse por el excusado
con tal de no pensar y de no escribir
lo que debería ser posible y no es.
jueves, 8 de abril de 2010
ORACIÓN PLUVIAL
Es muy probable que llueva esta noche.
El cielo está encapotado y los truenos oscuros resuenan cual tambores.
Es muy probable que llueva.
Los indicios son claros; inequívocos.
Pero lloverá afuera.
Me pregunto si lloverá adentro…
¡Que llueva!
¡Ojalá que llueva!
La lluvia no es mala ni aun como tormenta.
La lluvia destruye.
La lluvia renueva.
La lluvia ejerce un poder revivificador en todo lo que toca.
¡Que llueva!
¡Que llueva!
¡Que sus gotas arrasen con todo el polvo que se adhirió a los colmillos del elefante petrificado de mi jardín en la sequía!
¡Que llueva!
¡Que se inunde de nuevo el mundo como en tiempos remotos!
¡Que sea un diluvio!
¡Que sea un nuevo diluvio
y que dure más de cuarenta días!
Un diluvio en el que se estrellen los cristales y se mojen incluso los papeles en que escribo,
para purificar letras infames:
Y-O.
Es preciso;
es justo,
que no quiero morir seco y con sed en este frígido estío.
miércoles, 31 de marzo de 2010
DIVAGACIÓN ACOSTUMBRADA
Si todas mis noches fueran de luna llena,
quizá entonces estallar podría en sonora carcajada.
Ella loca, yo demente y siento pena
al final, porque la muerte es vil bastarda.
En silencio voy al trote de un caballo
y de bruces cae al suelo mi esperanza.
Tanto tiempo de buscarla y cuando la hallo...
¡Qué insufrible es perseguirla en mi tardanza!
Si no fuera porque siento que en mi vida
su silencio da consuelo a mi martirio,
pues fue el rayo que del cielo abrió la herida
y es la llaga que aún supura en muerto lirio...
Algo siento en este abismo de quehaceres,
pienso es brisa del nocturno de su alma.
Muerto en vida voy sorteando los placeres,
las maniqueas soledades y la calma.
Porque sigo con mi dedo en sus renglones,
voy leyendo como un ciego en braille todo.
Sí, en pos de ella, porque no encuentro razones
pa' entender que la he perdido y que no hay modo
el volver a amar la noche fría y serena.
Yo fui el duende que soñó un día con ser digno
de alcanzar alguna vez la luna llena.
RUIDO DE ESTRELLAS
Me he quedado solo esta noche;
esta noche iluminada por la luz de las estrellas.
Estoy girando, dando vueltas;
dando vueltas
eltas
vueltas
y mirando las estrellas.
Me he quedado solo esta noche,
con las manos desangradas y en un grito mi cabeza
y en muchos gritos como estrellas.
Me he quedado solo esta noche; sólo esta noche solo
y sin más ruido de estrellas.
esta noche iluminada por la luz de las estrellas.
Estoy girando, dando vueltas;
dando vueltas
eltas
vueltas
y mirando las estrellas.
Me he quedado solo esta noche,
con las manos desangradas y en un grito mi cabeza
y en muchos gritos como estrellas.
Me he quedado solo esta noche; sólo esta noche solo
y sin más ruido de estrellas.
EL JUEGO
Previsible el juego, mas doy dos pasos
y sin más libero dos de mis piezas.
A reserva de ver con cuál tú empiezas,
qué hacer sabré en el mejor de ambos casos.
Avances, retocesos; simples trazos.
La loca que pide cortar cabezas.
Todo es cuestión de dirigir las "desas";
ser una araña y extender los lazos.
Con la vista fija siempre en la meta,
¿la mejor defensa es el ataque?
El fin justifica los medios, cuate.
¡Uy, qué pendejo, te di a mi Antonieta!
No basta en serio con un simple jaque.
Siento decirlo, pero qué crees: ¡Mate!
jueves, 25 de marzo de 2010
CRISÁLIDA

¿Querrás enseñarme a ver la vida con tus ojos?
¿Querrás despojarme de mi ropa de ignorancia?
¿Querrás despertarme a las cinco cada día?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”
¿Querrás alimentarme con lentejas y con abrojos?
¿Querrás escupir sobre mi estúpida arrogancia?
¿Querrás insultarme si hago alguna tontería?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”
¿Querrás encerrarme alguna vez a tres cerrojos
con una ventana sola que mire a la distancia?
¿Querrás entonar la más triste melodía?
Y gritarme: "Vida mía, ¡qué no ves que aquí algo pasa!"
Que la apatía me nubló el entendimiento;
que los años aumentaron mi ceguera;
que es bien cierto que hay mil cosas que no entiendo,
pero anda, dame tiempo pa’ romper esta coraza.
Que si entiendes que imposible es ser perfecto;
que nada cambia así de buenas a primeras;
que aun la natura se sujeta a un proceso...
amor, tú dame tiempo y verás que algo pasa.
¿Querrás despojarme de mi ropa de ignorancia?
¿Querrás despertarme a las cinco cada día?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”
¿Querrás alimentarme con lentejas y con abrojos?
¿Querrás escupir sobre mi estúpida arrogancia?
¿Querrás insultarme si hago alguna tontería?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”
¿Querrás encerrarme alguna vez a tres cerrojos
con una ventana sola que mire a la distancia?
¿Querrás entonar la más triste melodía?
Y gritarme: "Vida mía, ¡qué no ves que aquí algo pasa!"
Que la apatía me nubló el entendimiento;
que los años aumentaron mi ceguera;
que es bien cierto que hay mil cosas que no entiendo,
pero anda, dame tiempo pa’ romper esta coraza.
Que si entiendes que imposible es ser perfecto;
que nada cambia así de buenas a primeras;
que aun la natura se sujeta a un proceso...
amor, tú dame tiempo y verás que algo pasa.
miércoles, 24 de marzo de 2010
POETAS
martes, 23 de marzo de 2010
Canibalismo

Nadie entendió que el buitre no quería devorar a esa creatura deforme, desamparada allí, agobiada por el sol, el hambre y el lente de la cámara. De hecho, el buitre era el único ser inocente en ese cuadro maníqueo; el único capaz de sentir piedad y lástima; el único que no tenía vela en el entierro de aquella masa ya inerte; representación misma de la humanidad. Nadie entendió que el buitre era una deidad que observaba paciente el fruto de nuestro egoísmo; de nuestra bondad a todas luces entrecomillada. Nadie entendió que el buitre estaba allí para advertirnos que los observados éramos nosotros; para adevertirnos sobre la existencia de un tiempo en el que incluso pagaremos el canibalismo de mirar esta foto...
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