Aquí me tienes postrado de nuevo,
a tus plantas, Señor y Padre mío,
luego de entregarme yo al desvarío
de un terrenal amor, cuyo estigma llevo.
No preguntes Tú cómo es que me atrevo
a venir a ti después de mi impío
actuar; sólo cobíjame del frío
con tu manto, Señor; sé mi placebo.
Sé muy bien que esta vez no tengo excusa
que te dar, Dios, para que me perdones.
Sólo intenta entender mi alma obtusa
que se enamoró sin oír razones.
Y si crees nuestra historia aún inconclusa,
bendice, Señor, nuestros corazones.
jueves, 24 de febrero de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
LAS BABAS DEL DIABLO (SEGUNDA PARTE)
Es increible cómo se van tejiendo las relaciones amorosas al punto en que la araña termina atrapada en su propia red. Nadie sabe al final quien une los hilos. Al principio todos creen que el arácnido; y depués, cuando a éste se le ve inmóvil, torpre, parálizado sin saber cómo safarse de esa telaraña que creyó tejer, llega la duda, porque los hilos no dejan de aparecer. Si alguien puede desenmarañar el siguiente problema matématico agradeceré que me lo haga saber:
A se enamora de B, pero B tiene a C, con quien vive. Existe un D, que inicialmente estuvo ligado a B. Por injerencia de D, B tuvo prolemas con el amor de su vida que fue E, pero E terminó por desaparecer de la escena en parte por la intromisión de D y también de C.
Bien, E era amigo de C, y queriendo ayudarlo, E presenta a C con su pareja B. B decide ayudar a C, y E termina por ponerse celoso de C y empieza a cometer errores. Cuando E desaparece, C aprovecha para meterse entre la relación y se apodera de B. D, que influyó de cierta forma para que E se fuera, no le cae en gracia que C sea quien se quede con B, pero B se sentía obligado por un compromiso social con C, por lo que aunque quisiera a E no podía abandonar a C. Aparece A, para cuando ya no está E, y B lo acepta en cierta medida porque le recuerda a E, pero iniste en no dejar a C. D aprecia en cierta forma a A, en quien ve la posibilidad de deshacerse de C, pero el compromiso que siente B con C, no le hacen aceptar completamente a A, además porque A esta loco y dentro de sí lleva los caracteres de un alfabeto desconocido, que a menudo tienden a usurpar su lugar y a relacionarse con B, sin que B logre entender de bien a bien quien es verdaderamente A. B debe continuar sus planes y sale de eseña, dejando a A (con todo su alfabeto) con C y D en en la misma en la misma ecuación. A y D se llevan bien, y con C no hay mucha comunicación, pero la primera vez que A y C tienen oportunidad de hablar más personalmente tenminan enredados, porque se besan. C no quiere a A y al parecer lo detesta. A quiere enormemente a B y es capaz de ayudar a C para que sorprenda a B, pero de tal forma que D no lo sepa. D alienta a A para conquistar a B. B y D mantien conversación sobre A y C, creyendo que estarán peleados, sin saber lo que pas en tre ellos. A decide sincerarse con B a riesgo de perderlo, porque con todo C y B tienen años de conocerse y A es quien tiene más que perder. A se quiere ir, pero no quere defraudar a B. C no quiere perder la comodidad que le da B, a menos de que encontrara un F que le diera todo lo bueno a lo que está acostumbrado. Sin esa condición, C no deja a B. D no puede enterarse de lo que pasa entre A y C, pero ahora que A se lo ha dicho a B, seguramente B se lo dirá a D y entonces A, B, C y D deberán tomar desiciones determinantes.
A se enamora de B, pero B tiene a C, con quien vive. Existe un D, que inicialmente estuvo ligado a B. Por injerencia de D, B tuvo prolemas con el amor de su vida que fue E, pero E terminó por desaparecer de la escena en parte por la intromisión de D y también de C.
Bien, E era amigo de C, y queriendo ayudarlo, E presenta a C con su pareja B. B decide ayudar a C, y E termina por ponerse celoso de C y empieza a cometer errores. Cuando E desaparece, C aprovecha para meterse entre la relación y se apodera de B. D, que influyó de cierta forma para que E se fuera, no le cae en gracia que C sea quien se quede con B, pero B se sentía obligado por un compromiso social con C, por lo que aunque quisiera a E no podía abandonar a C. Aparece A, para cuando ya no está E, y B lo acepta en cierta medida porque le recuerda a E, pero iniste en no dejar a C. D aprecia en cierta forma a A, en quien ve la posibilidad de deshacerse de C, pero el compromiso que siente B con C, no le hacen aceptar completamente a A, además porque A esta loco y dentro de sí lleva los caracteres de un alfabeto desconocido, que a menudo tienden a usurpar su lugar y a relacionarse con B, sin que B logre entender de bien a bien quien es verdaderamente A. B debe continuar sus planes y sale de eseña, dejando a A (con todo su alfabeto) con C y D en en la misma en la misma ecuación. A y D se llevan bien, y con C no hay mucha comunicación, pero la primera vez que A y C tienen oportunidad de hablar más personalmente tenminan enredados, porque se besan. C no quiere a A y al parecer lo detesta. A quiere enormemente a B y es capaz de ayudar a C para que sorprenda a B, pero de tal forma que D no lo sepa. D alienta a A para conquistar a B. B y D mantien conversación sobre A y C, creyendo que estarán peleados, sin saber lo que pas en tre ellos. A decide sincerarse con B a riesgo de perderlo, porque con todo C y B tienen años de conocerse y A es quien tiene más que perder. A se quiere ir, pero no quere defraudar a B. C no quiere perder la comodidad que le da B, a menos de que encontrara un F que le diera todo lo bueno a lo que está acostumbrado. Sin esa condición, C no deja a B. D no puede enterarse de lo que pasa entre A y C, pero ahora que A se lo ha dicho a B, seguramente B se lo dirá a D y entonces A, B, C y D deberán tomar desiciones determinantes.
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