sábado, 24 de abril de 2010

Noche del Arlequín

En la Noche del Arlequín, todos llevaban puestas sus máscaras. Eran tantas y tan diversas que creí volverme loco. No sé tú, pero ya es de día y yo aún sigo mirándolas.

lunes, 19 de abril de 2010

DEBERÍA

Debería haber algo que se pudiera hacer con el alma
cuando las personas que se quieren se van distanciando.
No sé, quizá filetearla con un cuchillo, ponerla a asar en una sartén
y luego darla a tragar a los perros.
Debería haber algo que se pudiera hacer también con el corazón:
exprimirlo con las manos al igual que una naranja,
tirar la cáscara al cesto de basura
y derramar el jugo al fregadero, como por equivocación.
Debería uno poder despojarse de la piel como las serpientes,
para no sentir más los roces, ni los besos,
ni nada que recuerde un tiempo feliz.
Debería uno poder sacarse los ojos con un mondadientes,
mutilarse las orejas, cortarse la lengua,
atrofiarse la nariz , amartillarse los dedos
y dejar al cerebro irse por el excusado
con tal de no pensar y de no escribir
lo que debería ser posible y no es.

jueves, 8 de abril de 2010

ORACIÓN PLUVIAL


Es muy probable que llueva esta noche.
El cielo está encapotado y los truenos oscuros resuenan cual tambores.
Es muy probable que llueva.
Los indicios son claros; inequívocos.
Pero lloverá afuera.
Me pregunto si lloverá adentro…
¡Que llueva!
¡Ojalá que llueva!
La lluvia no es mala ni aun como tormenta.
La lluvia destruye.
La lluvia renueva.
La lluvia ejerce un poder revivificador en todo lo que toca.
¡Que llueva!
¡Que llueva!
¡Que sus gotas arrasen con todo el polvo que se adhirió a los colmillos del elefante petrificado de mi jardín en la sequía!
¡Que llueva!
¡Que se inunde de nuevo el mundo como en tiempos remotos!
¡Que sea un diluvio!
¡Que sea un nuevo diluvio
y que dure más de cuarenta días!
Un diluvio en el que se estrellen los cristales y se mojen incluso los papeles en que escribo,
para purificar letras infames:
Y-O.
Es preciso;
es justo,
que no quiero morir seco y con sed en este frígido estío.