Tío:
Estamos a casi nada de la fecha, pero ya me siento mejor. Estoy reestablecido. Yo creo que esta vez sí la libramos. ¿No te alegra? Finalmente, habremos de romper el círculo vicioso en que nos encontrábamos atrapados y que veníamos repitiendo desde hace no sé cuántas vidas, porque yo creo que no es esta la segunda vez que lo intentamos. ¿Verdad? Esto pudiera haber sido infinito, pero gracias a Dios hemos llegado al final de este laberinto. Realmente estoy muy contento, tanto que no puedo evitar una lágrima escurriendo por mi mejilla. Por fin cruzaremos esa puerta y veremos qué hay más allá; sabremos lo que por mucho tiempo nos tuvo deparado el destino. Me siento motivado.
Tío, me gustaría tanto poder contarte a detalle todo lo que he vivido en esta última semana, pero sabes que no me es posible, no porque pueda decirlo abiertamente, sino porque ahora no tengo mucho tiempo, estoy en el trabajo y es largo lo que tendría que escribirte. Te lo contaré preferiblemente en casa. Bástete con saber, en ensta misiva, que he pasado unos días geniales, que he vivido unos momentos maravillosos con la persona que amo... todo ha sido como un sueño. ¡Estoy feliz, inmensamente! Ja ja ja.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario