miércoles, 31 de marzo de 2010

DIVAGACIÓN ACOSTUMBRADA

Si todas mis noches fueran de luna llena,
quizá entonces estallar podría en sonora carcajada.
Ella loca, yo demente y siento pena
al final, porque la muerte es vil bastarda.

En silencio voy al trote de un caballo
y de bruces cae al suelo mi esperanza.
Tanto tiempo de buscarla y cuando la hallo...
¡Qué insufrible es perseguirla en mi tardanza!

Si no fuera porque siento que en mi vida
su silencio da consuelo a mi martirio,
pues fue el rayo que del cielo abrió la herida
y es la llaga que aún supura en muerto lirio...

Algo siento en este abismo de quehaceres,
pienso es brisa del nocturno de su alma.
Muerto en vida voy sorteando los placeres,
las maniqueas soledades y la calma.

Porque sigo con mi dedo en sus renglones,
voy leyendo como un ciego en braille todo.
Sí, en pos de ella, porque no encuentro razones
pa' entender que la he perdido y que no hay modo

de en su octubre, de en mi octubre y nuestro signo
el volver a amar la noche fría y serena.
Yo fui el duende que soñó un día con ser digno
de alcanzar alguna vez la luna llena.

RUIDO DE ESTRELLAS

Me he quedado solo esta noche;
esta noche iluminada por la luz de las estrellas.
Estoy girando, dando vueltas;
dando vueltas
                              eltas
vueltas
y mirando las estrellas.

Me he quedado solo esta noche,
con las manos desangradas y en un grito mi cabeza
y en muchos gritos como estrellas.

Me he quedado solo esta noche; sólo esta noche solo
y sin más ruido de estrellas.

EL JUEGO

Previsible el juego, mas doy dos pasos
y sin más libero dos de mis piezas.
A reserva de ver con cuál tú empiezas,
qué hacer sabré en el mejor de ambos casos.

Avances, retocesos; simples trazos.
La loca que pide cortar cabezas.
Todo es cuestión de dirigir las "desas";
ser una araña y extender los lazos.

Con la vista fija siempre en la meta,
¿la mejor defensa es el ataque?
El fin justifica los medios, cuate.

¡Uy, qué pendejo, te di a mi Antonieta!
No basta en serio con un simple jaque.
Siento decirlo, pero qué crees: ¡Mate!

jueves, 25 de marzo de 2010

CRISÁLIDA


¿Querrás enseñarme a ver la vida con tus ojos?
¿Querrás despojarme de mi ropa de ignorancia?
¿Querrás despertarme a las cinco cada día?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”

¿Querrás alimentarme con lentejas y con abrojos?
¿Querrás escupir sobre mi estúpida arrogancia?
¿Querrás insultarme si hago alguna tontería?
Y decirme: “Vida mía, ¿qué no ves que aquí algo pasa?”

¿Querrás encerrarme alguna vez a tres cerrojos
con una ventana sola que mire a la distancia?
¿Querrás entonar la más triste melodía?
Y gritarme: "Vida mía, ¡qué no ves que aquí algo pasa!"

Que la apatía me nubló el entendimiento;
que los años aumentaron mi ceguera;
que es bien cierto que hay mil cosas que no entiendo,
pero anda, dame tiempo pa’ romper esta coraza.

Que si entiendes que imposible es ser perfecto;
que nada cambia así de buenas a primeras;
que aun la natura se sujeta a un proceso...
amor, tú dame tiempo y verás que algo pasa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

POETAS


Sociedad de poetas,
poetas mediocres.
¿Decís, oh, Sor Juana,
tan necios los hombres?
Más necios vosotros
que buscais razones.
Sabed, no hay ninguna
y quedaos conformes.

martes, 23 de marzo de 2010

Canibalismo


Nadie entendió que el buitre no quería devorar a esa creatura deforme, desamparada allí, agobiada por el sol, el hambre y el lente de la cámara. De hecho, el buitre era el único ser inocente en ese cuadro maníqueo; el único capaz de sentir piedad y lástima; el único que no tenía vela en el entierro de aquella masa ya inerte; representación misma de la humanidad. Nadie entendió que el buitre era una deidad que observaba paciente el fruto de nuestro egoísmo; de nuestra bondad a todas luces entrecomillada. Nadie entendió que el buitre estaba allí para advertirnos que los observados éramos nosotros; para adevertirnos sobre la existencia de un tiempo en el que incluso pagaremos el canibalismo de mirar esta foto...