lunes, 28 de marzo de 2011

Carta 2

No sé, tío. Estoy asustado. Hoy tengo que enfrentar la realidad y hablar de un tema un tanto escabroso para mí. Si te soy sincero, no quiero, pero ya es tiempo que madure, ¿no? Tú, ¿qué opinas? ¿Me quedo callado? Pero si me quedo callado me va a pasar lo de esta mañana. Ya tu viste que, a pesar de todo, me vuelven esas cosas, y es torturante. Eso no se nos va a quitar nunca. Yo lo sé. A ti también te pasaba, ¿cierto? Por eso tomaste aquella decisión.
No, no vayas a creer que estoy mal. Estoy bien. De hecho, me siento bastante tranquilo. No como otras veces. Hoy también fue un buen día. Me levanté temprano a trabajar en nuestro proyecto, estuve con el amor de mi vida e hice pastel... bueno, hicimos. No te burles. Quisiera que me aconsejaras en esto.
Mira, hay alguien que me pretende, es mucho más joven que yo, pero esta en una situación semejante a la mía. Yo no quiero herir a nadie, tú sabes, pero me veo en la disyuntiva de ser directo y cortar de tajo sus ilusiones, ya que no le puedo corresponder, o dejar que el tiempo pase. No me interesa entablar amistad con nadie, pero mi amor me aconseja que lo haga, porque dice que al paso que voy me quedaré solo, y tampoco quiero eso. Pero no puedo y no creo que esta persona vaya a entender razones, creo que no está preparada.
El burro hablando de orejas, ¿no? Pues sí, tienes razón, por eso es que tengo que tocar este tema escabroso. Tengo que plantarme y ser fuerte. Dicen que el buen juez por su casa empieza, así que tendré que empezar por mí. Sabes a lo que me refiero. Perdón, no puedo ser más explícito.
Tampoco te lo he dicho, pero hay una razón por la cual trato a esta persona: es una puerta. Sí, tío, para cuando el frabuyoso día llegue. No necesariamente el 8 de junio, sino también puede ser para cuando terminemos nuestro proyecto y hagamos la vital pregunta, ya tú sabes cual. Si las cosas no funcionan, si nada de lo que hicimos valió la pena, vamos a necesitar una puerta para dejarlo todo atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario